Más festivales y menos conciertos | Organización de eventos

Por Nuria Bigas, de noticia UOC news.

Más de 1.500.000 personas disfrutaron el año pasado de las Fiestas de la Mercè. Año tras año, los festivales y eventos masivos mueven miles de personas y se convierten en opciones válidas de consumo cultural. Para Alba Colombo, directora del postgrado de Gestión de eventos culturales, deportivos y corporativos de la UOC, «la tendencia es que cada vez haya un consumo masivo de espectáculos en formatos como los festivales, más que de conciertos individuales o de un solo artista ».

 

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«Para el público es mucho más cómodo y mucho más efectivo consumir cinco conciertos en una noche que no sólo uno», añade la experta, que considera que es “una tendencia que ha aumentado en los últimos años ». Aunque el consumo de música en Cataluña se ha estabilizado después de la bajada de los últimos años, se ha logrado un aumento de 4 puntos en la asistencia a los conciertos -sobre todo entre la población joven-, según datos del Anuario de la música catalana. Pero tal y como demuestran los resultados de la Encuesta de participación cultural de la Generalitat, la percepción de los catalanes es que los conciertos son -todavía- demasiado caros: los usuarios consideran que sólo estarían dispuestos a pagar el 50% de lo que vale una entrada: 14,8 euros como máximo, cuando la media de precios se sitúa entre los 26 y 28 euros.

Los festivales también han sufrido la crisis

También los festivales han sufrido durante la crisis y sólo «han sobrevivido los más grandes”, como el Arenal Sound y el Rototom Sunsplash -con 250.000 espectadores el 2014-, el Viñarock -con 200.000-, el Primavera Sound -se sumó 190.000 asistentes – o el FIB y BBK Live -cerca las 120.000 personas-. Colombo afirma que “los festivales que dependían de la venta de entradas de público nacional o bien los que subsistían gracias a las aportaciones institucionales lo han pasado muy mal, algunos han tenido que cerrar puertas».

De festivales masivos en festivales «íntimos»

La crisis ha aportado nuevas formulas: «los festivales” íntimos “-como el Festival Vida- se diferencian por su carácter, perfil y definición, el público valora la localización, el tamaño y el ambiente, estas son claves definitivas para conseguir el éxito », considera la directora del postgrado, que advierte que «la buena gestión y saber hacer son garantía de buena vida». Colombo reivindica la figura de los «gestores de festivales, su profesionalización, reconocimiento y formación».

Cambios tecnológicos: mejorar el control y aumentar el consumo

Los cambios tecnológicos introducidos en los festivales son más puntos para el mejor funcionamiento y gestión de este tipo de eventos culturales. Colombo afirma que este cambio tecnológico también se traduce en una mayor eficiencia en las estrategias de control económico y de consumo: «las pulseras electrónicas no dejan de ser una estrategia comercial y logística» que permite el «control de las cajas y las barras a través de un sistema informático y también facilitan el consumo de los asistentes ».