ORIOL MARTÍ, Director ejecutivo de FiraTàrrega | Entrevista

La frase «siempre se ha hecho así» nos pone los pelos de punta.

Oriol Martí

Oriol Martí es el actual director ejecutivo de FiraTàrrega uno de los perfiles profesionales más desconocidos en el mundo de la gestión de eventos culturales. Desde el posgrado Gestión de eventos culturales, deportivos y corporativos queremos conocer mejor su trabajo.

 

oriol marti director ejecutivo firatarrega
Oriol Martí – Director ejecutivo FiraTàrrega

¿Qué significa ser director ejecutivo de una feria como la de Tàrrega? ¿Qué haces exactamente?

Me resulta más fácil responder qué hago que dar respuesta a qué significa mi trabajo.

Mi tarea es dirigir de manera transversal y estratégica la gestión del evento, que a su vez se basa en una programación de espectáculos de la dirección artística. Principalmente, mi tarea es la gestión del presupuesto, la planificación, la ejecución, la articulación y la evaluación de los proyectos, el acompañamiento de las acciones de las diversas áreas de la feria, la interlocución sectorial, la representación institucional, etc. Siempre me ha gustado el equilibrio entre la ideación estratégica y la mirada global con el seguimiento de los detalles (aparentemente) más insignificantes. Es importante no desconectarse de las pequeñas acciones, ser detallista y dar la importancia adecuada a cada cosa en cada momento.

Sobre qué significa mi trabajo, diría que hay una alta dosis de atención en muchos aspectos que pueden llegar a tener poco que ver entre ellos (seguridad, comunicación, patrocinio y mecenazgo, gestión presupuestaria, vínculos internacionales, procedimientos administrativos, producción técnica, contratación y un largo etcétera). También hay altas dosis de responsabilidad teniendo en cuenta los volúmenes de espectadores y de profesionales que movemos; mucha conciencia de la gestión de equipos y del trabajo con personas humanas de varios caracteres y condiciones; una sensibilidad por la cultura y las artes (no concibo una dirección ejecutiva que no entienda la particularidad que conlleva gestionar algo tan frágil y necesario como la cultura y la creatividad) y seguramente, a veces, una gran dosis de inconsciencia y energía dirigidas a la pasión por el trabajo.

firatarrega 2016
FiraTàrrega

Después de un año de experiencia como director ejecutivo, ¿cuáles son los mejores retos logrados?

Valoro mucho dos aspectos: el trabajo en equipo (no entiendo la lógica del reto únicamente individual) y el proceso a medio y largo plazo (no entiendo la lógica del efectismo a corto plazo). Por eso, intento concebir los logros como una cuestión conjunta y cocinada a fuego lento.

¿Qué hemos hecho en esta última época? Actualizar y ordenar la explicación del relato de qué es FiraTàrrega, generar nuevas complicidades con profesionales y espectadores, digitalizar procesos, buscar la excelencia en la producción o acentuar la idea de servicio público con creadores y compañías. Si tuviera que resumirlo, diría que nos hemos desentumecido, humanizado y desacomplejado en aspectos muy diversos.

¿Cuáles son las características que hacen que la feria sea única? ¿Y cuáles son las dificultades con las que te encuentras como director ejecutivo para poder hacerlas realidad?

La premisa es que, a priori, lo que puede ofrecer un evento cultural de una ciudad de 17.000 habitantes ante el gran monstruo de producción y exhibición cultural que es Barcelona sería mínimo, testimonial, irrelevante. Pero no es así. Anualmente atraemos la atención de decenas de miles de espectadores, muchos de los cuales provienen de la capital. ¿Por qué ocurre esto? Por la singularidad, la originalidad, la autenticidad y el carácter vivencial del proyecto. FiraTàrrega es de verdad. Los espectadores no buscan ver, sino vivir. Y en FiraTàrrega hay mucha vida, con toda la carga conceptual que esto significa: la vida es emoción, diferencia, imperfección, adaptación, comunidad…

Y sobre las dificultades, la más importante es la del encaje de un gran evento en una ciudad muy pequeña. Hablo de infraestructuras, hostelería, restauración, comunicaciones, equipamientos, etc. Cada año organizamos un evento para 150.000 personas en una ciudad de 17.000. Un reto y un esfuerzo organizativo, técnico y de producción ingente.

¿Cuáles son los primeros pasos para organizar un evento como este?

Conocerse en profundidad para graduar la fuerza ante el evento. Hacer un ejercicio de honestidad. ¿De qué disponemos realmente? ¿Dónde estamos? ¿Dónde queremos y dónde podemos llegar? ¿Quién nos acompaña y quién nos apoya? ¿Qué recursos tenemos? ¿De qué equipo disponemos? ¿Cuál es el contexto? ¿Cuál es nuestro grupo objetivo, público o comunidad? ¿Cómo está articulado el sector? ¿Cuáles son sus competencias y alianzas?

Hacerse las preguntas adecuadas; todas. Dar las respuestas reales y las deseadas. Contrastar. Y arrancar.

¿Qué criterio seguís para innovar año tras año, pero manteniendo el carácter esencial de la feria?

Llevamos 36 ediciones y uno de los grandes aciertos de FiraTàrrega es que siempre ha sabido adaptarse y reinventarse según los contextos. Pienso que hay dos elementos que nos han permitido innovar continuamente a lo largo de los años: la renovación de equipos, en el sentido en que FiraTàrrega no ha tenido y no debe tener nombres propios, sino que por ella han pasado muchos nombres con muchas miradas y experiencias diferentes. En segundo lugar, se innova cuando no se mira excesivamente atrás. Nos gusta arrancar cada edición no sobre la base del copiar-pegar, sino asumiendo el abismo del vacío, del punto cero, de la edición para construir, desde su inicio. Esta concepción nos hace salir de la zona de confort de la repetición. La frase «siempre se ha hecho así» nos pone los pelos de punta.

Y el mantenimiento de la esencia ya viene dado: creatividad, artes escénicas y cultura en una nueva centralidad no urbana.

¿A qué crees que se debe el éxito de este proyecto?

Muchas veces pienso que no hay ninguna explicación. ¿A qué se debe que movamos miles de personas año tras año desde hace treinta y seis años? Pues, como decía antes, la vivencia y la verdad de la experiencia tienen mucho que ver con ello.

¿Cómo administráis la diferencia de los públicos tan diversos que tenéis (profesionales, artistas, familias, jóvenes…)?

La segmentación es clave, prácticamente una obsesión. En los últimos años (las herramientas digitales nos han ayudado mucho) hemos llevado a cabo una transformación importante con relación al acercamiento a nuestras comunidades. Antes FiraTàrrega emitía una única voz dirigida a toda su comunidad, independientemente de su heterogeneidad. Hoy eso es impensable: nos acercamos a cada microcomunidad de manera quirúrgica, segmentando la diversidad de públicos (por franjas de edad, por gustos, por zona geográfica, por nivel de fidelidad, por grado de interés, etc.), de profesionales (compradores, vendedores, intermediarios, zona geográfica, volumen y capacidad presupuestaria, tipología de equipamiento, etc.), de compañías, instituciones, etc.

El reto es generar tantos discursos (con un mismo paradigma) como comunidades tenemos. Explicar sin interferencias ni generalismos.

fira-tàrrega-y-blanc-nuevas-propuestas-escénicas¿Qué importancia tiene la feria en el sector del teatro y de espectáculos en la calle?

FiraTàrrega se ha convertido en un espacio de presencia necesaria desde un punto de vista sectorial; espacio de exhibición de las artes escénicas en general y del arte callejero y la no convencionalidad en particular. Pero también espacio de reflexión y de encuentro, de contratación mercantil, de polo de talento creativo y de nuevos discursos y protagonistas vinculados al sector artístico, de la gestión cultural o de los servicios relacionados. Y siempre con una mirada y una proyección internacionales.

¿Cómo ha cambiado el sector del teatro en la calle en los últimos años?

En los años ochenta y noventa el arte callejero era bastante homogéneo e identificable: grandes compañías internacionales que todo el mundo conocía, con unos referentes que todavía hoy llevamos todos dentro: mediterranismo, esencia, fiesta popular y carácter contemporáneo, naturaleza, cuerpo humano, color, radicalidad estética, etc.

Hoy, el arte callejero es más complejo y más rico en el sentido en que es mucho más heterogéneo. Hoy se cultivan muchos formatos y disciplinas diferentes, hay mucho talento que bebe de diversas fuentes creativas (muchas de las cuales internacionales), hay una auténtica hibridación, mezcla e influencias globales que apuntan a múltiples direcciones. Podríamos hablar de un renacimiento del arte callejero basado en la calidad, la riqueza, la hibridación y la heterogeneidad.

¿Cómo te acercaste a la feria? ¿Y cómo llegaste a ser director ejecutivo?

La razón principal es que he visto arte callejero desde que tengo uso de razón. Ver (vivir) a Comediants, La Cubana o La Fura dels Baus con seis, diez o catorce años es una experiencia muy fuerte de la que aún me estoy recuperando hoy.

Después ya vino el acercamiento profesional. Me licencié en Ciencias Políticas y estoy posgraduado en Estética digital, Gestión cultural y Espacio público y ciudadanía. Todo esto me ha llevado de manera natural a la gestión y administración de un evento cultural en el espacio público como es FiraTàrrega.

¿Alguna anécdota o experiencia que quieras compartir?

Tantas, tantas… Mejor en otra entrevista.