5 Competencias de un organizador de eventos | Organización de eventos

Muchas veces buscamos herramientas, recursos o pasos a seguir para organizar un evento con éxito. Sin embargo, a menudo nos olvidamos de uno de los aspectos más indispensables de este proceso: el equipo y las competencias de los integrantes.

¿Qué competencias debe tener un organizador de eventos? 

Hay muchas maneras de gestionar un equipo, pero más allá del liderazgo o la repartición de responsabilidades, hay que tener en cuenta de forma individualizada la gestión de las emociones y la personalidad, tanto durante la planificación como la ejecución del evento, con tal de obtener el mejor resultado.

Si bien nadie es igual y partimos de la idea que todos/as poseemos fortalezas y debilidades, hay diversos consejos que os pueden ser útiles antes de emprender este proceso de organizar un evento, que son las competencias indispensables de cualquier organizador de eventos. Desde el Posgrado de Gestión de eventos, culturales, deportivos y corporativos hacemos un repaso de las 5 competencias más características. 

 

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  1. Autoconocimiento

    Conocerse a si mismo es de suma importancia. Una de las competencias de todo organizador de eventos es ser consciente de tus puntos fuertes y tus puntos débiles en la gestión de un evento, para potenciar al máximo aquello con lo que se destaca, a la vez que encontrar trucos para minimizar o transformar las debilidades. Reconocer cuales son las fortalezas y debilidades que se poseen, tanto las propias como los integrantes del equipo, es uno de los requisitos para poder hacer frente a cualquier responsabilidad de forma satisfactoria.

  1. Lidiar con los egos. Saber negociar. 

    Nadie ni nada es mejor que nadie. A veces, cuando se trabaja en equipo, se puede llegar a confrontaciones de egos por diversos intereses. Hay una línea muy fina entre ceder y mantener la opinión cueste lo que cueste. Todo organizador de eventos debe saber negociar de tal modo que todos salgan ganando. Un equipo satisfecho es, en la mayoría de los casos, sinónimo de un evento exitoso. Un organizador de eventos debe saber plantear una solución en que todos ganen de alguna parte, aunque no obtenga todo lo que deseaba. Es importante recordar que es un equipo.

  1. Hacer críticas constructivas

    Saber transmitir críticas constructivas es una de las virtudes de cualquier organizador de eventos. Por ejemplo, si no le agrada como trabaja un compañero suyo, saber transmitir la queja de forma constructiva y plantear una solución para que cambie. Quizás la persona con la que está lidiando le supone una dificultad el trabajo que está emprendiendo, y con un cambio de dinámica puede llegar a ser más productivo.

  1. Saber delegar

    No siempre se puede llegar a todo. No por ello se es menos efectivo. Reconocer como administrar el tiempo y saber cómo multiplicarlo es sabiendo delegar a las personas indicadas. Es una herramienta virtuosa que todo organizador de eventos tiene que utilizar para llegar más lejos.

  2. Dominar la frustración y tener una buena gestión del estrés

    Trabajar en la gestión de eventos es uno de los trabajos que más soporte y gestión del estrés exige.  No dejarse llevar por la frustración y el pánico, como por ejemplo en pleno evento, es uno de los grandes retos y competencias indispensables. En los momentos de estrés, mantener la calma y el focus.  Es imprescindible tener como lema “Encontrar una solución a las quejas y conflictos para poder transformar la situación.”