8 de marzo, todos los días | Día de la mujer trabajadora

Conductas machistas, discriminación y desigualdad en el lugar de trabajo

Hoy es el Día Internacional de las Mujeres o el Día de la Mujer Trabajadora. Este día nos recuerda que aún hay mucho camino por recorrer. Las desigualdades de género y la discriminación de la mujer aún está presente en nuestras sociedades. Si bien muchos defenderían que ha habido muchas mejoras, todavía existen muchas barreras que nos impiden conseguir esa igualdad por la que aún debemos seguir luchando.

El sector de la gestión y organización de eventos, como muchos otros campos laborales, no queda excluida de esta discriminación y/o desigualdad. Es por ello que desde el Posgrado de Gestión de eventos UOC hemos hecho una lista de las 5 conductas machistas o bien discriminatorias en el lugar de trabajo y algunos consejos para combatirlas.

 

Two businessmen with coffee cup looking at woman
Two businessmen with coffee cup looking at woman

 

  1. Subestimar su trabajo por ser mujer: considerar que una mujer tiene menos capacidades que un hombre en su lugar de trabajo o defender que seguramente desarrolle con menos aptitudes el trabajo encargado por su “condición de ser mujer”. Un ejemplo claro es cuando ha habido buenos resultados en el trabajo y siempre se considera que ha sido obra de un hombre y no de una mujer.

 

  1. Las voces de las mujeres no cuentan: Que en un lugar de trabajo sólo se tengan en cuenta o se consideren las propuestas del género masculino. Cuando de forma reiterada la opinión de una mujer es sólo considerada por un colectivo trabajador cuando una voz del género masculino la valida.

 

  1. Esterotipos, cosificar y descalificar: Cuando se formulan comentarios sexistas, críticas relativas a la sexualidad o burlas discriminatorias a base de estereotipos machistas o bien cosificando el cuerpo de la mujer.

 

  1. Salarios diferentes. Cuando un hombre y una mujer con las mismas condiciones y responsabilidades, tienen salarios diferentes, siendo el de la mujer inferior.

 

  1. Desautorizar en base al género femenino: Cuando una mujer tiene el rol de ejercer autoridad por su papel laboral, es menos considerada su autoría en comparación a la de un hombre con el mismo “poder” a desarrollar. La mujer es tachada, criticada o descalificada de “mandona” o autoritaria mientras que el rol masculino es respetado.

 

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Medidas para combatirlas.

No sabemos la formula perfecta para combatirlas. Os compartimos algunos consejos para mejorar y no seguir aceptando las anteriores situaciones.

  1. Atentos/as a los micromachismos: Algunas conductas son más fáciles de identificar por su evidente discriminación, sin embargo, es importante estar atentos/as a los llamados micromachismos, más sutiles y que cuestan más de detectar al estar completamente integrados en el imaginario colectivo. Incluso, la mujer, sin saberlo, está teniendo conductas machistas contra si misma.

 

  1. Reaccionar: A veces, cuando una mujer vive una desigualdad o discriminación en el entorno laboral, suele quedarse perpleja al comprobar que al siglo XXI todavía existen situaciones de tal calibre. Quedarse sin hacer nada o aceptar la situación es un callejón sin salida. Las conductas posibles ante tales situaciones son varias, por ejemplo, formular la disconformidad visiblemente, tomar el diálogo con aquella persona que te está proporcionando una situación que no es igualitaria, o directamente accionar y actuar conforme a los valores equitativos y reafirmar tu valor. En cualquier caso, seguir aceptando una situación desfavorable no proporcionará ningún beneficio.

 

  1. Mujeres, luchadoras, hombres, también: Mejorar el campo profesional es responsabilidad de todos. NO sólo las mujeres tienen el “deber” de detectar esas situaciones normalizadas y combatirlas, la equidad también pasa por reconocerlas y no perpetuarlas, siendo el hombre consciente también del rol que desempeña y cambiar en caso de promover la desigualdad de género.