La semana trágica de la organización de eventos

El viernes 7 de julio, el coreógrafo Pedro Aunión fallecía en una performance acrobática tras caer desde casi 30 metros de altura en el festival madrileño Mad Cool, previos momentos del concierto de Green Day.  Días anteriores, concretamente el 27 de junio de 2017, un operario que instalaba las gradas para el ciclo Conciertos de Viveros, en Valencia, quedó en coma después de caer desde dos metros de altura. Una semana después falleció.

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Estas muertes son una inconfundible alerta para la seguridad y prevención del sector de la organización y gestión de eventos. Trabajar en este terreno supone gestionar una gran cantidad de elementos y realizarlos a un ritmo elevado, por no decir frenético. Nos preguntamos:

¿Qué posición de prioridad ocupan las condiciones de seguridad de un evento para la organización del evento?

Estas muertes son indicativo de que la falta de prioridad que tienen las condiciones de seguridad para un evento y suelen estar a la cola de una lista interminable de acciones a desarrollar. A veces, incluso, los propios organizadores/as desconocen el protocolo/normativa vigente.

Estas muertes no sólo han provocado muchas cuestiones frente a la prevención y seguridad en los festivales y eventos, también cuestiones morales como: ¿Una muerte en un festival es razón suficiente como para parar las maquinarias y su desarrollo? Al parecer, tras el fatídico acontecimiento de Pedro Aunión, la organización del festival no se pronunció con un comunicado tras 4 horas después de su muerte. ¿Era esta acción un acto premeditado de la organización? Puesto que dicho tardío comunicado permitía que se siguiera desarrollando el festival de forma prevista con el concierto de Green Day.

¿Cuáles fueron las preguntas y prioridades de reacción de la organización del festival del Mad Cool? 

¿Creían que el público se rebelaría si suspendían el concierto por una muerte sucedida a pocos minutos del concierto de Green Day? ¿Consideraron que una muerte no debía afectar a un festival como Mad Cool? ¿Dónde está el límite que permite frenar el objetivo: realizar el evento?

¿Qué condiciones laborales ofrece la organización de eventos?

Tristemente, por si no fuera suficientemente desolador el escenario, estas muertes también han evidenciado precariedades que ya no pueden pasar más desapercibidas, como lo son las condiciones laborales de contratación. Por ejemplo, el mismo Mad Cool, presentaba una solicitud de vacantes para el sector de enfermería, y evidenciaba que para optar a la plaza era preciso poseer el propio material sanitario. O algunos músicos, que tienen que trabajar con unas condiciones intempestivas.

La semana trágica de la organización de eventos esperamos que sea suficiente motivo como para estar alerta y hacer los cambios pertinentes en condiciones de seguridad y laboral.

 

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