Juan Cuenca

Para trabajar en eventos hay que tener una cabeza bien amueblada

JOAN CUENCA FONTBONAEntrevista a Juan Cuenca

¿Qué son para ti los eventos?

Es un espacio donde durante un tiempo las personas se relacionan y comparten conocimiento, vivencias, recuerdos, diversión … en un entorno distendido, creativo y emotivo.

¿Cual es tu evento preferido? ¿Porqué?

Aquel evento que siempre recuerdas. Porque ha sido bien concebido, es atento con las personas asistentes y es creativo.

¿Cómo ves actualmente el mundo profesional de la gestión de los eventos?

Tras el freno que sufrió este sector con la crisis, ahora las empresas vuelven a tener muy presente la organización de momentos emotivos, festivos, desenfadados que rebajen las tensiones acumuladas. Sobre todo los eventos orientados a la identificación con el proyecto empresarial, la proyección pública y su reputación corporativa.

Todavía hay mucho aficionado organizando eventos. Y es difícil encontrar una implicación al 100%, en un campo profesional donde la complejidad, su planificación, ejecución y evaluación, requieren de una exquisitez suprema.

¿Qué le recomendarías a un estudiante que está interesado en el mundo de la gestión de los eventos?

Perfeccionismo y sincronización, porque el engranaje que representa la cantidad de agentes y piezas que participan: los recursos humanos (comités, proveedores, etc.), el presupuesto, el protocolo y la simbología empresarial, las publicaciones, la tecnología, y todas las acciones satélite. Además de comprender e interiorizar la idea de que la tarea se ha de desarrollar para aportar algo a la organización, no sólo el aspecto festivo y de ocioso (obvio y necesario), sino el aspecto que concierne a la mejora relacional, de comunicación, de identidad e imagen y por encima de todo de negocio en la empresa en cuestión.

¿Cómo tenemos que trabajar en eventos?

La creación, organización y producción de un evento se debe desarrollar formalmente, es decir, planteando de antemano estratégicamente una serie de parámetros (objetivos, conocimiento de los públicos, estrategias concretas, beneficios esperados, etc.), para que el acto surja efecto, sea fiable y reporte lo que se diseñó con anterioridad. Es una tarea que merece de un perfil con una cabeza bien amueblada, creativo, sensible, fiable, seguro y empático.